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Domingo: 

Para poder hace espacio para las adiciones a la Familia de North Palm, empezando el Domingo Octubre 16 estaremos ofreciendo dos servicios. Uno a las 9:00 am y otro a las 11:30 am. Los dos servicios tomaran lugar en el Portal y serán iguales excepto por la hora. La traducción simultanea sera ofrecida en los dos servicios. Este servicio se lleva a cabo en nuestro santuario llamado “El Portal”. Es un pedazo del cielo en la tierra con una dulce mezcla de 24 diferentes culturas y !espacio para más!

Para obtener más información, llame al: 843-568-9106

Departe de North Palm Community Church, deseo saludarles y motivarles a perseguir sus sueños. Dios a puesto dentro de usted un gran potencial para alcanzar cosas grandes e inimaginables. Nosotros entendemos y valoramos a cada persona y es nuestra meta ayudarles a descubrir y utilizar al máximo todo su potencial. Es por eso que en North Palm encontrara un ambiente de comunidad y crecimiento, donde hacemos disponible para usted herramientas practicas, enseñanzas, actividades y el apoyo de una familia de creyentes. Espero con gran anticipación el poder tener la oportunidad de compartir juntos y tomar parte de los grandes planes que tiene Dios para su vida.

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De: Apóstol Alex Bonilla

 

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ALEGRATE POR LA BENDICION QUE OTROS RECIBEN Y CONFIA EN QUE DIOS TE DARA TU PARTE

Todos nos hemos enojado, y a veces ¡más de una vez al día! Ese sentimiento de molestia no es malo en sí mismo, de hecho, Dios también se ha enojado. El problema es que fácilmente nos domina y provoca que reaccionemos ofendiendo con nuestras palabras y acciones. Seamos sabios al aprender a controlar nuestro enojo. Y hablar del enojo hace que analicemos otro sentimiento más terrible: la envidia. El Señor nos dice que la ira es cruel, pero la envidia es mucho peor porque somos capaces de reconocer nuestra molestia, por el contrario, es difícil identificar la envidia ya que se oculta detrás de otros sentimientos como la tristeza, la amargura, y el mismo enojo, aunque todos la hemos experimentado. Quizá desde pequeños, cuando descubrimos que no éramos los únicos a quienes nuestros padres amaban. De hecho, el primer problema de la humanidad se originó por la envidia que un hermano sintió por otro, esa fue la situación de Caín y Abel.

Proverbios 27-4 “Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas quien podrá sostenerse delante de la envidia?

Entonces, podemos decir que la envidia es la tristeza en el corazón por el beneficio de otro. Surge cuando ves que alguien obtiene algo que tú deseas y que incluso crees merecer más. Por ejemplo, en el trabajo, tal vez te has esforzado por el ascenso que esperas, pero si se lo dan a otro compañero, la envidia provoca que te frustres y sientas que han sido injustos contigo. La envidia se presenta en todas las áreas de la vida.

La Palabra nos dice que codiciamos y envidiamos porque no pedimos, y si pedimos, lo hacemos mal. No debemos pedir a Dios con la vista puesta en lo que otros tienen, sino en el propósito que Él nos ha reservado en lo personal. La envidia ahoga la fe y el deseo de Dios en nuestro corazón. La Biblia nos cuenta la historia de Ana, otra mujer estéril que se acercó a Dios para pedirle un hijo, pero lo hizo con la actitud de fe correcta, por lo que hizo un voto especial: le consagró el hijo que le daría. Entonces, Dios le concedió lo que anhelaba. Así nació Samuel, el gran profeta que el Padre le envió a Su pueblo.

Frente a lo que esperas, puedes seguir reclamando justicia al mundo, o decir: “Padre, clamo por lo que me corresponde y confío en que lo recibiré de tus manos”. El Señor quiere darte tu parte, no se opone a tus deseos sino a la envidia. Ya no veas al suelo, levanta tus ojos al cielo y asegúrale a Dios que estás seguro de las bendiciones que quiere darte, y de que tu mayor riqueza es saber que Él te ama.

No permitas que la envidia te cierre las puertas de la bendición. Confía en Dios, acércate a Él, disfruta de su compañía, encomiéndale tu camino y verás que Él obrará a tu favor. Pídele: “Señor echo fuera la envida, te pido perdón por los celos amargos que me han contaminado hasta hoy, porque me han llevado a juzgar y pelear, pero ahora te agradezco por todo lo que me has dado y me darás”. Alégrate del bien ajeno, y cree en que la bendición para tu vida y tu familia no tardará, porque Dios ve que tu corazón es generoso y la fe guía tu camino.

Salmo 37 1-5 “No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados y como hierba verde se secaran. Confía en Jehová, y haz el bien, y habitaras en la tierra, y te apacentaras de la verdad. Deléitate así mismo en Jehová y El te concederá las peticiones de tu Corazón. Encomienda a Jehová tu camino y confía en El y El hará”.

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De: Apóstol Niurka Galarraga